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100 basílicas y santuarios rezarán por los sacerdotes el día del Sagrado Corazón

Rosario por los sacerdotes

El día 3 de junio, este año Sagrado Corazón de Jesús, se rezará en 100 santuarios y basílicas el Santo Rosario por «los sacerdotes» de todo el mundo. El Pilar y Torreciudad en España, Luján y El Pilar en Argentina, María Inmaculada en Colombia, Fátima y Sameiro en Portugal, Aparecida en Brasil, Monterrey, Czestochowa, África, Asia …. todas basculando en torno a San Pedro (Roma, of course) donde se está celebrando el Jubileo de los Sacerdotes.

Como dice Father Michael Shields en RomeReports:

«Rezaremos por nuestros sacerdotes, para que encuentren la alegría en su sacerdocio, para que tengan esperanza y puedan llevarla al mundo, y como es la fiesta del Sagrado Corazón, rezaremos para que los sacerdotes sean santos».

Es la undécima edición del «Rosario por relevos mundial», no se me ocurre otra traducción mejor para «Annual Global Rosary Relay», una iniciativa deWorldPriest.com, fundada por la exitosa empresaria irlandesa Marion Mulhall después de un curso de retiro (¡¡ay, qué importantes son los retiros o ejercicios espirituales [como queráis llamarlos]!!).

Recoge el testigo de la «Jornada mundial de oración por la santificación de los sacerdotes» promovida por San Juan Pablo II en 2002 en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Con un desfase de media hora, en un santuario o basílica del mundo comienza el rezo del Santo Rosario (la lista completa con sus horas aquí), cada uno se encarga de «una parte», secuencialmente. De modo que a la medianoche del día 3, todas las horas con sus minutos, en todo el mundo, los cristianos hemos rezado por nuestros sacerdotes, el punto central es San Pedro, a las 18:00 hora local.

Me ha parecido un modo precioso de manifestar nuestra cercanía y apoyo a todos los sacerdotes, y también de «darles las gracias», del mejor modo, rezando por ellos. A veces están muy solos, a pesar de las apariencias.

Como en mi pueblo, Madrid, no hay ningún santuario adherido a la iniciativa,rezaremos en familia, por supuesto estarán todos los sacerdotes de InfoCatólica, que además son amigos, y qué decir de los de mi parroquia. Pero mañana, incluirénominatim, a esos de los que desgraciadamente no «me caen tan bien». De su santidad dependen tantas cosas.

Os animo a ello, aunque sea con un Padrenuestro o un Avemaría, por la santidad de los sacerdotes.

[TEXTO COMPLETO] Homilía del Papa Francisco en la Santa Misa de Pentecostés

El Papa Francisco en la Misa de Pentecostés. Foto: Daniel Ibáñez / ACI PRensa

VATICANO, 15 May. 16 / 04:34 am (ACI).- En la Basílica de San Pedro del Vaticano, el Papa Francisco presidió la Santa Misa de la Fiesta de Pentecostés, en la que -50 días después de Pascua- se celebra el envío del Espíritu Santo.

En su homilía, el Pontífice habló recordó que todo hombre es hijo de Dios, y dijo: “El Espíritu es dado por el Padre y nos conduce al Padre. Toda la obra de la salvación es una obra que regenera, en la cual la paternidad de Dios, mediante el don del Hijo y del Espíritu, nos libra de la orfandad en la que hemos caído”.

A continuación, la homilía completa del Papa:
La misión de Jesús, culminada con el don del Espíritu Santo, tenía esta finalidad esencial: restablecer nuestra relación con el Padre, destruida por el pecado; apartarnos de la condición de huérfanos y restituirnos a la de hijos.

El apóstol Pablo, escribiendo a los cristianos de Roma, dice: «Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios. Habéis recibido, no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: ¡Abba, Padre!» (Rm 8,14-15). He aquí la relación reestablecida: la paternidad de Dios se reaviva en nosotros a través de la obra redentora de Cristo y del don del Espíritu Santo.

El Espíritu es dado por el Padre y nos conduce al Padre. Toda la obra de la salvación es una obra que regenera, en la cual la paternidad de Dios, mediante el don del Hijo y del Espíritu, nos libra de la orfandad en la que hemos caído. También en nuestro tiempo se constatan diferentes signos de nuestra condición de huérfanos: Esa soledad interior que percibimos incluso en medio de la muchedumbre, y que a veces puede llegar a ser tristeza existencial; esa supuesta independencia de Dios, que se ve acompañada por una cierta nostalgia de su cercanía; ese difuso analfabetismo espiritual por el que nos sentimos incapaces de rezar; esa dificultad para experimentar verdadera y realmente la vida eterna, como plenitud de comunión que germina aquí y que florece después de la muerte; esa dificultad para reconocer al otro como hermano, en cuanto hijo del mismo Padre; y así otros signos semejantes.

A todo esto se opone la condición de hijos, que es nuestra vocación originaria, aquello para lo que estamos hechos, nuestro «ADN» más profundo que, sin embargo, fue destruido y se necesitó el sacrificio del Hijo Unigénito para que fuese restablecido. Del inmenso don de amor, como la muerte de Jesús en la cruz, ha brotado para toda la humanidad la efusión del Espíritu Santo, como una inmensa cascada de gracia. Quien se sumerge con fe en este misterio de regeneración renace a la plenitud de la vida filial.

«No os dejaré huérfanos». Hoy, fiesta de Pentecostés, estas palabras de Jesús nos hacen pensar también en la presencia maternal de María en el cenáculo. La Madre de Jesús está en medio de la comunidad de los discípulos, reunida en oración: es memoria viva del Hijo e invocación viva del Espíritu Santo. Es la Madre de la Iglesia. A su intercesión confiamos de manera particular a todos los cristianos, a las familias y las comunidades, que en este momento tienen más necesidad de la fuerza del Espíritu Paráclito, Defensor y Consolador, Espíritu de verdad, de libertad y de paz.

Como afirma también san Pablo, el Espíritu hace que nosotros pertenezcamos a Cristo: «El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo» (Rm 8,9). Y para consolidar nuestra relación de pertenencia al Señor Jesús, el Espíritu nos hace entrar en una nueva dinámica de fraternidad. Por medio del Hermano universal, Jesús, podemos relacionarnos con los demás de un modo nuevo, no como huérfanos, sino como hijos del mismo Padre bueno y misericordioso. Y esto hace que todo cambie.

Podemos mirarnos como hermanos, y nuestras diferencias harán que se multiplique la alegría y la admiración de pertenecer a esta única paternidad y fraternidad.

Agreden a cristianos de la casta más baja en la India por negarse a profesar el hinduísmo

SON DE LA CASTA DE LOS DALIT (INTOCABLES)

Un grupo de 16 cristianos, entre ellos mujeres y niños, que pertenecen a una de las castas sociales más bajas -los dalit-, huyeron de una aldea en la región de Jharkhand, ubicada en el este de la India, luego de que sus vecinos los golpearon porque se negaron a profesar el hinduismo.

(ACI Prensa) Naresh Bhuiya, uno de los cristianos que escapó, dijo a UCA News que ellos se hicieron cristianos hace nueve años y añadió que pertenecían a la casta de los dalit, una de las más bajas de la sociedad india y cuyos son llamados «intocables»; solo pueden realizar trabajos marginales y suelen ser víctimas de agresiones físicas.

Según un informe elaborado por Ayuda a la Iglesia Necesitada, en la India el 2,5 % de la población profesa el cristianismo, mientras que el 79,5 % son hinduistas, cerca del 14% son musulmanes y el 3,6 % restante pertenece a otras religiones.

El problema con estos 16 cristianos comenzó el 8 de mayo cuando fueron convocados a una reunión de la comunidad y se les pidió que explicaran por qué no podían practicar el hinduismo. «Querían que gritemos ‘Jai Shri Ram’, para alabar al dios hindú Ram. Cuando nos negamos, nos ataron las piernas y manos y nos golpearon sin misericordia».

Esta es la segunda vez en los últimos días que un grupo de cristianos huye de una situación así. El pasado 29 de abril, seis familias cristianas, pertenecientes a la tribu Gond, huyeron de su aldea en el estado de Chhattisgarh porque fueron amenazados con ser asesinados si no se convertían al hinduismo.

¿Qué iba a anunciar Juan Pablo II el día de su atentado, hace 35 años?

Atentado Juan Pablo II

Este viernes, día 13, se cumplen 35 años del atentado que sufrió San Juan Pablo IIen la Plaza de San Pedro, cuando saludaba a los fieles y se dirigía a la Audiencia.

Era 1981, no nos enterábamos de las noticias por Internet. La confusión era  enorme, en especial los días siguientes, en los que su vida pendía de un hilo. A los que vivimos aquello, yo era muy jovencito, se nos quedó grabado que el amor al Papa no tenía tanto que ver con la papolatría o la papología como con el cariño, cariño filial, fuerte y sobrenatural.

Pero ese hilo era muy resistente, estaba sujetado por Nuestra Madre, Nuestra Señora de Fátima, como Juan Pablo II reconoció en más de una ocasión. El entonces Cardenal Ratzinger lo confirmaba en la explicación sobre el «Tercer Secreto de Fátima»:

¿No podía el Santo Padre, cuando después del atentado del 13 de mayo de 1981 se hizo llevar el texto de la tercera parte del «secreto», reconocer en él su propio destino?  Había estado muy cerca de las puertas de la muerte y él mismo explicó el haberse salvado, con las siguientes palabras: « …fue una mano materna a guiar la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se paró en el umbral de la muerte » (13 de mayo de 1994).

De aquella «Audiencia», que no llegó a celebrarse, sí se guarda el texto del discurso que iba a pronunciar, una bella conmemoración del 90 aniversario de la publicación de la Encíclica «Rerum Novarum» y una alocución con un anuncio importante sobre la familia y la vida. Impresiona la narración «oficial» en L’Osservatore Romano, ed. en español, 17 de mayo de 1981, página 287:

La audiencia general del miércoles 13 de mayo pasa a la historia por el triste episodio del sacrílego atentado contra el Papa, sobre el que referimos en la pág. 1. En realidad la audiencia no llegó a celebrarse. A las 5 de la tarde, la plaza de San Pedro estaba inundada de fieles: de 30 a 40 mil romanos y peregrinos. Entre ellos estaban los siguientes grupos de habla hispana: religiosas del Instituto de Hijas de María; religiosas de las Escuelas Pías, que toman parte en su IV conferencia general; el consejo general y las provinciales de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús; peregrinos de México, Guatemala, Bolivia y Argentina; y la peregrinación de la catedral de Castelló de Ampurias (Gerona), así como un grupo de matrimonios españoles. El Papa entró en la plaza en su “jeep” blanco y pasó, como siempre, junto a las vallas saludando a los presentes. Apenas había terminado de dar la primera vuelta, cuando sucedió el atentado. La inmensa multitud quedó atónita y sumida en la más profunda consternación. La única reacción común fue la plegaria. Los altavoces explicaron lo acaecido y la inmensa asamblea comenzó a rezar… La voz del Vicario de Cristo no llegó a oírse. Juan Pablo II tenía preparados sus discursos. […]

Publicamos estos textos que, aunque no han sido leídos, pasan a formar parte de las “enseñanzas pontificias” con un carácter especial por las circunstancias en que no fueron pronunciados.

El anuncio era nada más y nada menos que la primera decisión tomada a raíz del Sínodo sobre la Familia, la creación del «Pontificio Consejo para la Familia» (en Motu proprio firmado unos días antes) y del «Instituto internacional de Estudios sobre matrimonio y familia», el luego llamado «Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el Matrimonio y la Familia» en la Universidad de la diócesis del Papa, la Lateranense:

Deseo anunciaros ahora que con el fin de responder adecuadamente a las expectativas sobre problemas concernientes a la familia, expresadas por el Episcopado del mundo entero, sobre todo con ocasión del último Sínodo de los Obispos, he considerado oportuno instituir el “Pontificio Consejo para la Familia” que sustituirá al Comité para la Familia que, como es sabido, dependía del Pontificio Consejo para los Laicos.

A este nuevo organismo —que estará presidido por un cardenal coadyuvado por un consejo de presidencia formado por obispos de distintas partes del mundo— corresponderá promover la pastoral de la familia y el apostolado específico en el campo familiar, aplicando las enseñanzas y orientaciones impartidas por las instancias competentes del Magisterio eclesiástico, para que se ayude a las familias cristianas a cumplir la misión educativa, evangelizadora y apostólica a que están llamadas.

Además he decidido fundar en la Pontificia Universidad Lateranense, que es la Universidad de la diócesis del Papa, un ‘’Instituto internacional de Estudios sobre matrimonio y familia” que comenzará su actividad académica el próximo octubre. Dicho instituto se propone prestar a toda la Iglesia la aportación de la reflexión teológica y pastoral sin la que la misión evangelizadora de la Iglesia se vería privada de una ayuda esencial. Será un lugar donde la verdad sobre el matrimonio y la familia se estudien a fondo a la luz de la fe y con la contribución también de las distintas ciencias humanas.

Pido a todos que acompañen con la oración estas dos iniciativas que quieren ser un signo más de la solicitud y estima de la Iglesia hacia la institución matrimonial y familiar, y de la importancia que ésta le atribuye en orden a su propia vida y a la vida de la sociedad.

Los frutos de ambas instituciones son evidentes. Y cualquiera con un mínimo de experiencia en gestión sabe que la estructura responde a las prioridades. No sólo en grandes empresas o ministerios. En cualquier familia al niño enfermo, si hace falta, se le cambia de cama o de cuarto para poder vigilarle de cerca, para poder saber qué fiebre tiene a cualquier hora de la noche o poder suministrarle la medicina que prescribió el médico, aunque no le apetezca o le sepa mal, aunque no sea consciente de que sabe a fresa y es necesaria para que se ponga bueno.

En un hospital, sea de campaña o no, la unidad de cuidados o de vigilancia, está situada de modo que sea sencillo el acceso a todos los especialistas y equipos.

Por eso me da pena que la primera decisión del Sínodo de la Familia del 2015, sin que todavía hubiese concluido, fuese precisamente la dilución en un mega-dicasterio:

crear un nuevo dicasterio con competencia para los Laicos, Familia y Vida, que reemplazará al Consejo Pontificio para los Laicos y el Consejo Pontificio para la Familia, al que estará vinculada la Academia Pontificia para la Vida. Con este fin, he constituido una comisión especial que preparará un texto delineando canónicamente las competencias del nuevo dicasterio. El texto será presentado para su discusión en el Consejo de Cardenales en su próxima reunión en diciembre

Del mismo modo que fue una lástima, que ayuda a explicar acontecimientos posteriores, que nadie del «Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el Matrimonio y la Familia» fuese llamado a la fase extraordinaria del Sínodo, ni por la Secretaría, ni por el Santo Padre.

El papa santo sobrevivió. Su médico, Rodolfo Proetti contaba en 2008:

¿Por qué se salvó del atentado? Si por nosotros los médicos o por otros medios. No lo sabré nunca. Lo que sí sé es que Juan Pablo II recuperó casi perfectamente su forma física. Recuerdo que siempre nos decía a los médicos: Me fío de vuestra competencia y de la Divina Providencia, o sea, que se fiaba, pero con reservas.

El Consejo y el Instituto comenzaron a rodar. En noviembre de 1981 el Papa nos regaló la «Familiaris Consortio»; a los pocos meses, al cumplirse un año del atentado, realizaba un viaje apostólico –y de acción de gracias– a Fátima.

El año pasado el Cardenal Caffarra, a quien Juan Pablo II encargó poner en marcha estas iniciativas desvelaba el contenido de la carta que le envió Sor Lucia y que se encuentra en el archivo del Instituto:

Al inicio de este trabajo –cuenta el Cardenal– escribí a sor Lucía de Fátima, a través del obispo, porque directamente no se podía hacer. Inexplicablemente, aunque no esperaba una respuesta, porque le pedía sólo oraciones, me llegó a los pocos días una larguísima carta autógrafa, que hoy está en los archivos del Instituto.

En esa carta de Sor Lucía está escrito que el enfrentamiento final entre el Señor y el reino de Satanás será sobre la familia y sobre el matrimonio.

No tenga miedo, añadía, porque quien trabaje por la santidad del matrimonio y de la familia será siempre combatido y odiado de todas formas, porque este es el punto decisivo.

Pero el panorama siempre es esperanzador, como Juan Pablo II, lo afrontamos abandonados en la Divina Providencia, al cuidado de los que competentemente tienen que actuar y con las palabras reconfortantes del Cardenal Ratzinger en la explicación del Tercer secreto:

Que una «mano materna» haya desviado la bala mortal muestra sólo una vez más que no existe un destino inmutable, que la fe y la oración son poderosas, que pueden influir en la historia y, que al final, la oración es más fuerte que las balas, la fe más potente que las divisiones.

 

¿San Juan Pablo II consagró a Rusia al Inmaculado Corazón de María?

Plaza Roja en Rusia y Juan Pablo II / pixin.net (CC-BY-SA-3.0) / Flickr Dennis Jarvis (CC-BY-SA-2.0)

REDACCIÓN CENTRAL, 11 May. 16 / 07:04 pm (ACI).- Después de leer la tercera parte del secreto de Fátima, San Juan Pablo II decidió viajar a Portugal el 13 de mayo de 1982 y consagrar no solo a Rusia, sino también a todo el mundo a su Inmaculado Corazón.

[Puede leer: Texto original del Tercer Secreto de Fátima. Explicación del Card. Ratzinger]

Este acto, sin embargo, no satisfizo la consagración solicitada por la Virgen María –pues también debían participar los obispos de todo el mundo-, y por lo tanto “el 25 de marzo de 1984 en la Plaza de San Pedro, recordando el mandato pronunciado por María, el Santo Padre en unión espiritual con los obispos del mundo, confió a todos los hombres y mujeres y a todos los pueblos al Inmaculado Corazón de María”. (Cardenal Tarcisio Bertone)

“Sor Lucía confirmó personalmente que este acto solemne y universal de consagración correspondía a los deseos de Nuestra Señora (‘Sí, desde el 25 de marzo de 1984’: carta del 8 de noviembre de 1989). Por tanto, toda discusión, así como otra petición ulterior, carecen de fundamento”. (Cardenal Tarcisio Bertone)

Fátima y la caída del comunismo ruso
El año 1917 fue agitado para Rusia. Además de combatir en la Primera Guerra Mundial, el país experimentó dos guerras civiles conocidas como la Revolución de Febrero y la Revolución de Octubre.

La primera condujo a la creación de un gobierno provisional que resultó inestable. Después, entre el 24 y 25 de octubre, a menos de dos semanas después de la última aparición de la Virgen de Fátima, la segunda revolución dio lugar a la creación de la Unión Soviética.

En los años siguientes Rusia amplió su esfera de influencia exportando su ideología comunista a varios países y martirizando a un gran número de cristianos.

Tras la consagración realizada en la Plaza de San Pedro en 1984, se derrumbó en primer lugar el bloque soviético en 1989 y luego la propia Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), a consecuencia de diversos factores sociales, políticos y económicos.

El mismo Papa San Juan Pablo señaló:

“¿Y qué diremos de los tres niños de Fátima que, de repente, en la víspera del estallido de la Revolución de Octubre escucharon: ‘Rusia se convertirá’ y ‘Al final, mi [Inmaculado] Corazón triunfará”? Ellos no pudieron inventar tales predicciones porque no sabían lo suficiente acerca de historia o geografía, y mucho menos de los movimientos sociales y la evolución ideológica y, sin embargo, sucedió tal como lo habían dicho”. (Cruzando el Umbral de la Esperanza, pg. 131)

Aunque no reveló la tercera parte del secreto hasta el año 2000, Seis años antes San Juan Pablo II hizo alusión a su contenido. Inmediatamente después meditó sobre la caída del comunismo en relacionándolo con Fátima y escribió:

“Tal vez este es el motivo por el que el Papa fue llamado de un ‘país lejano’, tal vez porque era necesario que el intento de asesinato se haga en la Plaza de San Pedro, precisamente el 13 de mayo de 1981, en el aniversario de la primera aparición en Fátima, de modo que todo podría ser más transparente y comprensible, para que la voz de Dios que habla en la historia humana a través de los ‘signos de los tiempos’ pueda ser más fácilmente audible y comprensible”. (Cruzando el Umbral de la Esperanza, pg. 131-132)

Para el año 2000, el Santo Padre se sintió capaz de revelar la parte final del secreto de Fátima, ya que “los acontecimientos a los que la tercera parte del ‘secreto’ de Fátima se refiere, parecen ahora, parte del pasado”. (Cardenal Ángel Sodano)

El Pontífice eligió la beatificación de Francisco y Jacinta el 13 de mayo de 2000, en Portugal, como ocasión para anunciar este hecho.

“La persecución es una bendición; significa que estamos viviendo bien nuestra fe”

El padre Rodrigo Miranda dice que es un “privilegio” el haber trabajado los últimos diez años en medio oriente, “donde nació la Iglesia”. Un mes después de su ordenación, este misionero del Instituto del Verbo Encarnado fue destinado a una parroquia de la franja de Gaza. Después vivió en Alejandría, en un barrio controlado por Al Qaeda en el que la fe se vive “en voz baja”. Más tarde sirvió en la frontera de Jordania con Irak y, por último, fue destinado a Alepo (Siria) en 2011.

Después de ofrecer su testimonio en el Congreso Internacional sobre Libertad Religiosa #WeArenN2016 organizado por CitizenGO y MásLibres.org en Nueva Yorkllegó a España el 1 de mayo de la mano de Ayuda a la Iglesia Necesitada, donde ha participado en varias “Noches de los testigos”, un formato que une oración, testimonio y música.

Como voluntaria de AIN en Navarra he tenido el privilegio de recibir y escuchar al padre Rodrigo recientemente en Pamplona (España). Unas horas después de finalizar nuestra Noche de los Testigos una asistente me decía que había quedado muy impactada por la alegría y la paz que transmitía el padre a pesar del durísimo relato que compartía con nosotros.

Uno podría preguntarse qué hace un misionero a miles de kilómetros de su misión, contando durante meses en otros continentes lo que allí sucede. La respuesta es evidente: vienen al occidente descristianizado a pedir ayuda, sí, pero también y principalmente a hacer misión, porque saben que a nuestra tibieza le hace falta saber de la sangre que están derramando nuestros hermanos en la fe. Nosotros, que tenemos horror al martirio, necesitamos que un misionero que ha celebrado la misa mientras caían obuses a su alrededor nos diga que lo que más le impresiona es que aquellos cristianos degollados, bombardeados y perseguidos “jamás se quejan, jamás culpan a Dios”.

Nos hablaba de unos cristianos que nos enseñan a ser firmes en la fe, que dan testimonio de Cristo públicamente. Los jóvenes cristianos usan en el teléfono una imagen de Jesucristo o la Virgen. Los cristianos coptos llevan incluso la cruz tatuada en la piel. Es decir: los cristianos son identificables, pero “no tienen miedo, porque miran fijamente a Jesucristo, que es el autor de la fe. Nosotros también lo podemos hacer. ¡¡Pidamos dar la vida por Jesucristo!!”

Lo que afirmaba aquella mujer que había asistido al testimonio del padre Rodrigo es cierto: transmitía paz y alegría. No faltaba incluso el buen humor: “si uno quiere ser misionero tiene que leer el contrato a fondo, leer la letra chica. Porque uno se consagra para Él, donde a uno le pida.” Y Dios le quiso dar que en 2011 fuera enviado a Alepo para ayudar al obispo de los cristianos de rito latino. A los tres meses comenzó el asedio a la ciudad.

Mientras en occidente se hablaba de una “oposición moderada” participando en unas manifestaciones que los sirios jamás han visto, unos cristianos fueron asesinados, cortados en trozos y colocados en bolsas en la puerta de una universidad siria con un cartel que decía: “No tocar, son cristianos.” A partir de ahí se suceden “miles de historias”. Secuestros y asesinatos de sacerdotes y laicos, religiosas y laicas tomadas como esclavas sexuales, “abusadas hasta quince veces al día”…pero “ninguno ha renegado” de su fe. En sus diez años de ministerio en medio oriente no ha conocido ni una apostasía.

Atraparon a unos jóvenes cristianos de la parroquia y les prepararon para la ejecución.“¿Queréis morir como vuestro Maestro?” “Sí”, contestaron los jóvenes. Y los crucificaron a los tres. El padre de uno de ellos lo veía todo, lo descubrieron. Lo asesinaron también a él.

Cuando la “oposición moderada” comienza a cerrar los accesos a la ciudad de Alepo, a destruir las empresas, a asesinar a la población de los alrededores…comienza el ministerio sacerdotal del padre Rodrigo en esta ciudad. Entre los bombardeos que duran las 24 horas del día, los secuestros, tiroteos y asesinatos en masa “el pueblo mira a su  pastor para saber qué hacer”. Así, al padre le ha tocado mantener los brazos en alto durante la plegaria eucarística mientras se bombardeaban los barrios cristianos y el templo temblaba, “suplicando a Dios el don de la paz”.

Relataba también el padre cómo un sacerdote de la provincia de Homs, tras sufrir el ataque de los islamistas, hablaba a sus parroquianos de las bienaventuranzas, y preguntó a sus cristianos qué entendían ellos del “bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia”. Ellos respondían: “Si uno trata de imitar a Jesucristo, la persecución es una bendición, significa que estamos viviendo bien.”

Una señora de unos 54 años, a la que yo conocía, iba a ser decapitada. Por tres veces le preguntaron si renegaba de Jesucristo y ella siempre respondía: “No, soy cristiana. Córtame la cabeza”. Además, repetía un pasaje del Evangelio de Mateo que muchos cristianos en medio oriente tienen siempre en los labios: “Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos.” (Mt 10,33) Finalmente, el hombre la golpeó brutalmente y fue llevada, viva, con las otras mujeres. A otra mujer de Alepo, un viernes santo, le dijeron que se quitara la cruz que llevaba al cuello y ella se negó. Fue atada a una columna. “Todo el que pase te golpeará hasta que te la quites”. Murió atada a la columna.

El padre Rodrigo Miranda nos decía que “hablar de los perseguidos y mártires es dar a conocer la riqueza de la vida cristiana”, y nos recordaba que, en tanto que miembros del Cuerpo Místico de Cristo, lo que les sucede a nuestros hermanos nos sucede también a nosotros. Ellos lo están dando todo por su fe, y dan gracias a Dios porque la persecución ha aumentado su fe. Quizás por eso hay un anciano en Alepo que camina cada día 45 minutos entre bombas y tiroteos para ir a misa.

En la parroquia del padre Rodrigo antes de misa hay Exposición. Todos los días. Y después rezan el rosario arrodillados, pidiendo la protección de la Virgen. Noscontaba que “los padres de familia cantan con mucha fuerza, y más que las mujeres”. Imagínense cómo es ser una padre de familia en medio de esa guerra. Hacen retiros, ejercicios espirituales solicitados por los jóvenes. ¡En un mes hicieron seis ejercicios espirituales! Se preguntaba el padre, divertido, si se podrá hacer esto…y con el mismo humor relataba cómo las monjitas del Carmelo en Alepo han abierto su patio y los jóvenes pasan para jugar a fútbol. “Si hay tiroteos nos tiramos al suelo y, cuando acaban, seguimos jugando.”

Como conclusión, el padre compartía con quienes le oíamos su propia experiencia de crecimiento espiritual: “He aprendido a ser agradecido”. Da gracias por la electricidad, por el agua (“cosa del paraíso”), por el coche, por el combustible para el coche, “una misa con luz” -decía señalando la iluminación de la parroquia de San Miguel en Pamplona-…tras haber vivido en una ciudad en la que hay una o dos horas de electricidad por semana y dos horas de agua cada quince días. “Ahora llevan en Alepo 6 meses sin luz, agua ni medicamentos… y los cristianos siguen ahí, esperando quizás una gracia de Dios.”

Finalmente, pidió:

1º Oración, porque “la paz es un don de Dios, no una construcción humana”.

2º Dar a conocer esta realidad. “Hoy hay martirios como el de Santa Inés, San Policarpo” y no nos estamos enterando.

3º Ayudar materialmente. “En Irak, con un euro come una familia. Dejen de fumar un día…” “Los que quieran ofrecer ayuda material pueden hacerlo a través de Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), SOS Cristianos en Siria, Amigos de Irak.

4º Vivir la comunión de los santos. “Vivir bien aquí nuestra fe fructifica en Oriente, y “eso nos ayuda a nosotros allá”.

Acostumbramos a finalizar los post que publicamos en este blog proponiendo una oración. Hoy les propongo la oración que los parroquianos del padre Rodrigo Miranda rezan arrodillados al finalizar la misa, desde que el padre la tradujo al árabe. Es una oración que se rezó precisamente al finalizar la misa en toda la Iglesia, y que parece haber caído en el olvido…

Arcángel san Miguel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno, con tu divino poder, a Satanás y a los otros espíritus malvados, que andan por el mundo tratando de perder a las almas. Amén.

Los talibanes asesinan en Pakistán a Khurram Zaki, periodista defensor de las minorías religiosas

HABÍA CRITICADO A UN LÍDER MUSULMÁN RADICAL

Khurram Zaki, de cuarenta años director del portal «Le tus build Pakistán», fue asesinado con disparos de arma de fuego el pasado 7 de mayo. El grupo talibán Hakeemullah reivindicó el asesinato. Zaki había criticado al predicador de la mezquita roja de Islamabad.

(Asia News) Hemos perdido a «una gran voz de se batía por los derechos de las personas marginadas». Con estas palabras Cecil Chaudry, director de la Comisión episcopal de Justicia y Paz Pakistán, expresa su dolor por el asesinato de Khurram Zaki, periodista y activista chií. Zaki, de cuarenta años y director del sitio de información «Le tus buildPakistan», fue asesinado por disparos de armas de fuego el pasado 7 de mayo.

Zaji se encontraba en un restaurante del sector 11-G de Karachi cuando, hacia medianoche, varios terroristas han abierto fuego matándolo e hiriendo a dos personas que estaban con él.

El grupo talibán Hakeemullah reivindicó el asesinato, justificándolo como represalia contra la toma de posición de Zaki en relación con Maulana Abdul Aziz, Khateeb (predicador) de la mezquita roja de Islamabad. El periodista había organizado manifestaciones de protesta contra el líder islámico que no había querido condenar la masacre de la escuela militar de Peshawar del 17 de diciembre de 2014, en el cual murieron ciento treinta y cuatro niños y nueve adultos.

Khurram Zaki era conocido por sus batallas en favor de todas las minorías perseguidas en Pakistán, entre ellas la cristiana. Muchas veces había continuado los continuos ataques a las comunidades católicas y protestantes en la arquidiócesis de Karachi: «Se había hecho conocer- continúa Chaudry- por haber llevado la cruz durante algunas manifestaciones y por estar siempre al lado de los sacerdotes, en modo especial al arzobispo de la ciudad mons. Joseph Coutts»

El año pasado, siempre en Karachi, la activista Sabeen Mahmud fue asesinada mientras conducía su auto. También ella había criticado al predicador de la mezquita roja. En mayo de 2014, el abogado por los derechos humanos Rashid Rehman Khan fue asesinado por hombres no identificados.

Irfan Mufti, director de la Ong «South Asia Partenership-Pakistan», afirma: «Hemos perdido muchos; los defensores de los derechos humanos son amenazados, mientras los periodistas son atacados desde hace muchos años». «El Estado fracasó en el protegernos y quizás se convirtió en víctima complaciente- Zaki es una gran pérdida para nuestro país, mientras escuchamos grandes proclamas por la seguridad nacional pero ningún hecho concreto».

Saeeda Deep, fundadora del Instituto para la paz y los estudios seculares, pide justicia para todos los homicidios no castigados: «Nos están matando uno a uno, ahora puedes contar a los activistas con los dedos de una mano». «Muchos están dejando el país: somos un blanco fácil.» «Ya no se puede tener un debate fundado en la lógica, porque la gente está obligada a callar y reina la apatía general».

 

Los testimonios que conmovieron al Papa en la vigilia de las lágrimas

VATICANO, 05 May. 16 / 01:15 pm (ACI).- Esta tarde en la Basílica de San Pedro el Papa Francisco presidió la Vigilia de oración “para enjugar las lágrimas” en el que escuchó varios intensos testimonios que lo conmovieron.

El primer testimonio fue el de una familia italiana de Salerno compuesta por Giovanna, de 48 años, casada con Domenico desde 1995. Tienen dos hijos Rafaele y Chiara. Hace un tiempo y cuando tenía solo 15 años, el mayor de los tres, Antonio, se suicidó.
Giovanna compartió el sufrimiento que esto le produjo: “Antonio también me puso en su tumba a mí, mi vida, mi mente, mi alma. En ese terrible momento solo tenía el amor de Dios… mi existencia. Él secó todas mis lágrimas y me dio fuerza. Este amor hizo que no me destruyera”.

Rafaele, que tenía 9 años cuando ocurrió la tragedia, dijo que en ese momento “me sentí perdido, abandonado. Tenía mucha ira, sobre todo contra Dios porque no podía encontrar una razón para el suicidio de mi hermano”. Luego se alejó de la Iglesia pero poco a poco volvió a la fe con la ayuda de sus padres.

Por su parte el padre, Domenico, recordó que el día del funeral de Antonio “me sentía aniquilado, confundido…. ¿En qué fallé? Como padre, como esposo, como cristiano me sentía nada”.
Un día en una iglesia, continuó, alguien que pasó por la misma experiencia con una hija lo abrazó. “En ese momento sentí verdaderamente que ese abrazo venía del cielo, que era el consuelo de Dios para que yo renovara mi confianza en la presencia de Dios, para abrazarme a su misericordia”, relató.

El segundo testimonio fue el del pakistaní Kaizer Felix, quien se presentó acompañado de su familia. Cuando cubría la realidad de la minoría católica, fue víctima “de la violencia brutal y la persecución que promueve la ley de blasfemia”.

La ley de Blasfemia en Pakistán agrupa varias normas contenidas en el Código Penal inspiradas directamente en la Shariah –ley religiosa musulmana– para sancionar cualquier ofensa de palabra u obra contra Alá, Mahoma o el Corán, incluso con la pena de muerte. La ley es usada con frecuencia para perseguir a la minoría cristiana.

Por su trabajo, Felix recibió un premio en 2007 y fue considerado “una amenaza para el Islam”. Cuando acudió a la policía nadie le hizo caso y finalmente tuvo que huir y se dirigió a Roma donde poco a poco van forjando su futuro.

El tercer testimonio fue el del italiano Maurizio Frattemico y su hermano gemelo Enzo, quienes lo “tenían todo” en una época: dinero, éxito, mujeres, aunque al final “me sentía vacío, sin sentido”.

Maurizio tuvo un intenso cuestionamiento sobre su vida en marzo de 2002 y agradeció a su madre que lloró mucho por él, como “Santa Mónica por San Agustín”. Tras esa experiencia en África se encontró días después con su hermano “que se veía muy alegre, distinto”.

Enzo le contó que todo era debido a Dios y lo abrazó. Maurizio comenta que “en ese abrazo sentí el amor que nunca me juzgó ni me condenó”.
Luego de cada testimonio se encendió una vela ante el relicario de la Virgen de las Lágrimas de Siracusa, expuesto en esta ocasión para la veneración de los fieles en la Basílica de San Pedro.

El Papa entregó luego a diez personas el Agnus Dei (antiguo objeto de devoción usado en los años jubilares desde 1470), como símbolo de consuelo y esperanza, bendecido por él mismo. De forma oval y cera blanca, este objeto tiene grabada la imagen del Cordero Pascual en un lado, y del otro lado el logo del Jubileo de la Misericordia.

Entre las personas que lo recibieron están una que ha perdido un hijo en un accidente de tráfico, otra que perdió un familiar en el trabajo, otra que perdió a sus familiares en el genocidio en Ruanda y otra que estuvo encarcelada.

Contribuyó en este artículo Elise Harris, correponsal de CNA en Roma.

VIDEO: Dramático pedido de sacerdote salesiano para orar más por Siria

ROMA, 05 May. 16 / 04:50 pm (ACI).- Cuando en los últimos días los bombardeos y los enfrentamientos se han incrementado en Siria, un sacerdote salesiano hace un dramático pedido desde Alepo: “por favor, recen más por nosotros, especialmente en este mes mariano”.

En un video grabado difundido por los salesianos, el P. Pier Jabloyan, de 31 años de edad y natural de Siria, dice del lugar que es “la ciudad mártir de Medio Oriente y Siria”.

El presbítero hace estas afirmaciones desde el patio del oratorio salesiano de Alepo que se ha quedado vació tras el último bombardeo que los llevó a cerrar sus puertas para evitar cualquier daño a los niños y adolescentes que asistían allí.

El sacerdote, uno de los tres salesianos que aún está en Alepo, relata que “en las ciudades la situación es muy dramática y difícil. La población no sabe qué hacer, porque hay muchos muertos, muchos bombardeos”.
“Ya no hay lugares seguros en la ciudad”, lamenta.

En el video se logra percibir el sonido de las explosiones alrededor, por lo que el P. Jabloyan pide más oraciones “para que por la intercesión maternal de María Auxiliadora el Señor cuide la tierra herida y regale a esta población un poco de la paz”.

De otro lado, en un post de Facebook el sacerdote escribe que Alepo “sangra a causa del odio generado por la falta de amor y piedad”.

“Les escribo mientras las bombas y proyectiles de todo tipo llueven desde el cielo contra los habitantes de la ciudad: no hay palabras que puedan describir lo que estamos viviendo”, prosigue.

“La muerte afecta a los niños y los jóvenes, los ancianos y las personas de edad, los hombres y las mujeres. Parece que la lucha no quiere salvar a nadie… el único discurso entre la gente… es la muerte”.

“Alepo –concluye– está viviendo una injusticia, un escándalo que quedará grabada en la frente de toda la humanidad”.

“Estamos en las manos del Señor. Recen por nosotros”, concluye el sacerdote.

El último bombardeo del que se tiene noticia ocurrió el 4 de mayo en un campo de refugiados en la provincia de Idlib, cerca a la frontera con Turquía. En el ataque efectuado por aviones, aunque aún no se conoce la autoría de los mismos, murieron al menos 30 personas.

Aún no hay datos oficiales de la cantidad total de fallecidos.

Hoy la Iglesia celebra a Santo Domingo Savio, Patrono de las embarazadas

REDACCIÓN CENTRAL, 06 May. 16 / 12:05 am (ACI).- “¡Quiero ser santo!”, solía decir Santo Domingo Savio, patrono de los niños cantores y también de las embarazadas por haber cumplido en su vida una misión de la Virgen María, mientras era guiado por San Juan Bosco.

Domingo Savio nació Italia en 1842. Desde muy pequeño deseó ser sacerdote y al conocer a Don Bosco le pide ingresar al Oratorio de San Francisco de Sales en Turín.

Allí organizó la Compañía de María Inmaculada y con sus compañeros frecuentaba los sacramentos, rezaba el Rosario, ayudaba en los quehaceres y cuidaba a los niños difíciles. Además tenía un espíritu muy alegre, le gustaba jugar y estudiar.

San Juan Bosco escribió una biografía del joven santo y lloraba cada vez que la leía. En ella contaba que varias ocasiones vio a Domingo como arrobado después de recibir la Comunión hasta que cierto día, Don Bosco lo encontró en el coro del templo.
“Voy a ver –cuenta Don Bosco– y hallo a Domingo que hablaba y luego callaba, como si diese lugar a contestación; entre otras cosas entendí claramente estas palabras: ‘Sí, Dios mío, os lo he dicho y os lo vuelvo a repetir: os amo y quiero seguir amándoos hasta la muerte. Si veis que he de ofendemos, mandadme la muerte; sí, antes morir que pecar’”.

Cuando Don Bosco le preguntó qué hacía en esos momentos, Domingo le contestó: “es que a veces me asaltan tales distracciones que me hacen perder el hilo de mi oración, y me parece ver cosas tan bellas que se me pasan las horas en un instante”.